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viernes, 3 de julio de 2015

Ideales que matan

La siguiente revista cae sobre la pila en una esquina de la habitación haciendo un ruido sordo y hueco, como la mayoría de los pensamientos que flotaban en esa mansión.

Tamara tenía 15 años, y como toda chica tenía sus sueños, un amor, una historia interesante, una familia que la entienda, amigas y muchas cosas más.
Tamara, o Tami como les decían sus papas en un pobre intento de simular interés en su única hija, tenía un sueño que sobrepasaba todos los demás pensamientos existentes en la cabeza de una adolescente, un sueño que la perseguía, un sueño que no la dejaba dormir en las noches.
Tami quería tener el cuerpo perfecto, quería ser modelo y desfilar por las pasarelas de Europa.
Pero Tami tenía un problema, o al menos ella decía eso. Tami era gorda, y eso a ella la hacía infeliz. Demasiado…
Otra revista caía sobre las demás, a su derecha una cantidad considerable de imágenes recortadas. Imágenes en las que aparecían modelos cuyos nombres eran desconocidos, pero que para Tami, eran sus ídolas. ¿Acaso importaban sus nombres? No. Lo importante era que ellas podían ser modelos, porque ellas eran delgadas, pero Tami no…

Ella contorneaba con gran precisión  las cinturas de las modelos con su tijera color rosa con motivos de princesas, para luego pegarlas una por una en su mural de ídolas, el lugar que ella algún día deseaba ocupar.
Pero... Ese algún día… ¿Llegaría? ¿O pasaría sus días siendo ese monstruo sin forma? Sus pensamientos estaban fuera de control.
Tami miro su silueta en el espejo de su habitación, sus ojos celestes estaban rojos de tanto llorar… ¿Y donde estaban sus padres para consolarla? ¿Para decirle que todo iba a estar bien? Seguramente en alguna reunión de ricachones caretas donde nadie se conoce pero todos aparentan ser amables. Típica situación de familia adinerada.
No, no podía esperar, no podía soportar no usar esas bikinis que tanto había visto en las tiendas, no podía sacarse de la cabeza esos vestido esbeltos, no conseguís deja de pensar en esos jeans para cintura perfecta que tanto deseaba… Pero ella decía que tenía un problema, ella se veía gorda… y ella estaba cansada de eso… Era tiempo de tomar medidas.

Ciega de su locura por ser como sus ídolas, Tami se quitó la remera,  tomó las tijeras que estaban en la cama y agarró con su mano su vientre, o según ella, su exceso de grasa.
Un último respiro y Tami empezó su trabajo, cortó y cortó… Por suerte las tijeras tenían suficiente filo. El dolor que sentía no se asemejaba a nada, pero ella estaba segura que al final, ella sería feliz, al final, ella tendría su imagen perfecta…
Tami siguió cortando, la sangre corría por el piso frío de su habitación y las lágrimas por todo su rostro. Pero no se detuvo, ella cortó y cortó…
Ella podría ser de una vez por todas, delgada…
Al cabo de una hora, la empleada encontró a Tamara tirada en el suelo sobre un mar rojo y con las tijeras aun en sus manos. Sus ojos estaban abiertos, mirando a ningún lado…

Según la autopsia realizada, Tamara Styles de 15 años había muerto por pérdida masiva de sangre, la chica que quería ser modelo, la misma chica que había soñado una y otra vez con sus ideales se había suicidado, había cortado su propia carne sin temor alguno, solo con una cosa en su mente…


Ser delgada… Ser linda…