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martes, 23 de diciembre de 2014

Naufragio

Hola a todos, y a nadie en especial.

Si estás leyendo esta carta me imagino que acabas de pasar por lo mismo que pase yo, me imagino que acabas de sufrir lo que yo sufrí, tengo la certeza absoluta que si estás leyendo esto, es porque acabas de naufragar, y al igual que yo. Te sientes desesperado.
Antes de que entres en pánico me gustaría que termines de leer esta carta, hay ciertas coas que quiero decirte antes de que decidas tomar agua de mar hasta morir o colgarte de un árbol, si así es, yo también tuve ideas como esas dando vueltas por mi mente. Vos sabes, hay que tener la cabeza ocupada con algo en lugares como este...
Si estás leyendo esto debes haber encontrado la cueva que está a un costado de la playa, por ende si observas hacia arriba, encontraras cosas que decidí dejar antes de partir, espero que alguna de ellas te sirvan de ayuda, o simplemente de consuelo en tu estadía en esta isla. También quiero decirte que si observas a un costado encontraras un calendario que fui haciendo a medida que pasaba el tiempo, puedes completarlo así no perderás la noción del tiempo y sabrás en que día vives. Seguro estarás pensando que hay cosas más importantes que un tonto calendario, bueno déjame decirte que este calendario fue una de las cosas que me ayudo a resistir.
Si sigues leyendo esta carta y aun estas de pie, será mejor que te sientes porque lo siguiente será un poco duro. Ahora que estas sentado quiero decirte que antes de mi partida estuve aquí exactamente 70 días y noches. Sugiero que no te des la cabeza contra la pared de la cueva, eso debe doler bastante, y tu integridad física y mental es lo principal que necesitas para sobrevivir aquí. Continuando con mi carta, recuerdo que en el día numero 70 fui rescatado por un barco de pesca que cruzaba a una distancia lo suficiente para verme.
Ahora lee esta parte con suma atención, porque esto te va a servir y mucho. No sé qué día es ahí, ni se si es de noche o de día, o si estas solo o acompañado. Pero si estás leyendo esto, estoy seguro de que estuviste en la misma situación que yo. El barco del que te hable pasa cada 70 días por esa isla, en el día 70, cuando el sol este en su sima, veras ese mismo barco color negro y blanco desplazarse lentamente por el mar, esa mi querido amigo el cual no se su nombre aun, esa será tu puerta de salida. Eso claro si aun queres irte de esta isla.
Si aún sigues vivo y leyendo esto, sabes que lo principal para poder vivir es agua, comida y calor, eso va por tu cuenta, confío plenamente en que vas a poder encontrar lo necesario… No me agredas verbalmente por favor, no es como si hubiese una heladera para poder dejarte comida, compréndeme.
Para terminar con mi carta quiero decirte que no te rindas, no bajes los brazos por nada en el mundo. Si estás ahí por algo fue, tal vez una prueba, no sé, pero no te desalientes, anda afuera busca una fuente de agua, comida y te dejo esta cueva como refugio, hasta que te vallas y otro venga a hospedarla. Recuerda, solo 70 días hasta que la puerta se abra, perde un brazo o un ojo si queres, pero no pierdas la noción del tiempo, nunca. Porque aunque parezca raro, el tiempo se vuelve nuestro aliado en situaciones así.
Gracias por leer esta carta mi amigo desconocido, si desea puedes agregar algo a ella, pero por favor no la tires, déjala en la cueva por si otro forastero decide pasar unas vacaciones por acá, nunca se sabe cuándo alguien necesite un tiempo para descansar…

Mucha suerte a todos y a nadie en especial, y recuerden, nunca pierdan las esperanzas.

Que la suerte este siempre de su lado.

Los quiero.


Facundo…