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viernes, 2 de octubre de 2015

Calor en pleno invierno

Una vez más me adentro en el bosque cubierto de nieve, se me hace muy fácil escaparme hacia este lugar, ya que el bosque de nuestra ciudad empieza justamente en nuestro patio trasero. Así que aquí estoy, camino mientras la luz del sol me pega de lleno en el rostro y un leve viento invernal me congela pero en un buen sentido, amo esa sensación, el frío, penetrando en mí, pidiéndome que lo siga, que sea libre, que corra, fresca y salvaje…
Sigo caminando y doblando hacia donde sea, solo sigo mi instinto, solo camino hacia… algún lugar… Siento que aquí es a donde pertenezco, al bosque, con los arboles decorados por la nieve y a los animales salvajes… pero siento atracción por un tipo de criatura en particular… los lobos. Siento un magnetismo casi peligroso hacia ellos, los he visto mirando hacia mi casa en las frías tardes como la de hoy, observando algo… tal vez observando a alguien… tal vez observándome a mí. Recuerdo que muchas veces vi a unos lobos gris oscuro con un pelaje blanco como la misma nieve sobre sus patas y unos profundos ojos de color amarillo, fijos en mi casa, fijos en mí… Muchas veces intenté acercarme a él.  Pero cuando estoy solo a unos pocos metros, el simplemente se iba corriendo de vuelta al bosque, solo para volver al otro día, y volver a observarme…
Salgo de mis pensamientos sin darme cuenta de que camine mientras pensaba en el lobo de ojos amarillos, camine  y ahora estoy totalmente perdida, miro hacia atrás y solo veo bosque y nieve, vuelvo mi vista hacia adelante solo para descubrir que el sol se está ocultando en el horizonte, me queda no más de una hora de luz, sumado a que la temperatura está bajando considerablemente… Nuevamente sigo a mi instinto y camino creyendo que vuelvo a casa, Tal vez mañana que comienza mi última semana de vacaciones antes de empezar mi último año vuelva al bosque… y tal vez, solo tal vez pueda encontrar a mi lobo…

Mi celular se apaga. Ha pasado media hora y todavía no encuentro el camino a casa, el sol está más bajo y ahora siento un frío tremendo, esto no era lo que esperaba para esta caminata, maldición ni siquiera puedo hacer una llamada de emergencia. Camino un poco más hasta un pequeño claro del bosque y automáticamente mi rodillas caen al suelo, seguido de eso mis pantalones comienzan a mojarse a causa de la nieve, estoy exhausta y mis piernas no reaccionan, tengo mucho frío pero no puedo moverme, solo veo nieve y más nieve y… Lo siguiente que noto es que caigo con el resto de mi cuerpo y es ahí, en ese momento en que el frío me cala los huesos de una manera espantosa, siento frío en cada partícula de mi ser, mis extremidades comienzan a entumecerse, mi mandíbula tiembla y no puedo controlarla, mi respiración es lenta y el vapor sale abundante fuera de mi boca, giro mi cabeza a ambos lados lentamente y solo veo bosque, nieve y… Oh Dios, esto no es bueno…
Lobos… uno, dos, tres… cinco… diez y estoy segura que hay más… y se están acercando, lentamente… esto no es bueno.
Los lobos comienzan a olfatearme  todo el cuerpo, me están rodeando y no puedo hacer más que unos inútiles movimientos a causa del frío y el miedo. Siento que uno de ellos trata de rasgar el pantalón de mi pierna izquierda y luego otro hace lo mismo con la derecha, pero siento un dolor en ese momento, y me doy cuenta de que no están curiosos de saber que hago aquí… Están hambrientos, y yo… yo vine en el momento equivocado… El dolor vuelve pero esta vez en mi brazo derecho y ahora puedo ver que además de blanca nieve también hay rojo… rojo sangre… mi sangre…
Pero es ahí, es ese preciso instante en que elevo mi mirada hacia arriba y veo un lobo en particular, uno que yo conozco, un lobo de ojos amarillos…
El lobo de una manera aleja a los demás asesinos de mis piernas y mis brazos, se para con sus patas a ambos lados de mi pecho y acerca su cara a la mía…
-Por favor. Digo, como si eso pudiese ayudarme en algo.
Veo sus inmensos ojos amarillos observando los míos de una manera profunda y misteriosa… siento que hay algo, no puedo explicarlo, pero siento mi corazón latir con más fuerza, inhalo y siento su aroma a pinos y a algo más… estoy casi segura de que es algo relacionado conmigo… pero, ¿Cómo sería eso posible? Soy una chica y el… un lobo…
El lobo de ojos amarillos eleva su cabeza hacia arriba y aúlla tan fuerte que por un momento mis sentidos vuelven a ser conscientes de la situación en la que estoy, solo por un momento me siento totalmente despierta, pero luego… mi vista se oscurece, mis ojos se cierran y no se vuelven a abrir. Lo último que veo antes de caer en la oscuridad son esos ojos, sus ojos… que me miran… a mi…

Mi consciencia se recupera por un momento, y siento que me muevo con velocidad, pero ¿A dónde? No siento tanto frío, me siento… cálida, ¿Qué está pasando? Abro mis ojos solo un poco y veo que alguien me está cargando en sus brazos, puedo oír su respiración… se siente agitado pero su rostro… puedo ver preocupación y terror tal vez… Intento hablarle, decirle algo, un solo gracias aunque sea… pero solo sale un gemido ronco de mi garganta y el voltea su rostro para mirarme.
Sus ojos son… amarillos…
-Todo va a estar bien, te lo prometo, solo resiste. Dice él.
Intento hablar… juro que intento decir algo pero nada sale, solo tengo en mi mente esos ojos amarillos… amarillos como… como los de un lobo, pero no cualquier lobo, mi lobo… Vuelvo a caer en la inconsciencia…

Han pasado 6 días desde mi accidente en el bosque, ya estoy casi recuperada, tengo las cicatrices en mis brazos y piernas de las mordeduras de los lobos,  solo tengo un atisbo del resfriado, por suerte no pesque nada peor. Pero aun así… solo pienso en él, en quien me salvo, en ese chico de ojos… no puedo recordarlo, sé que había algo particular con sus ojos pero no puedo saber que, aunque piense y piense no sale nada de mi cabeza, ni siquiera pude preguntarle quien era,  y nadie sabe cómo llegue a las puertas del patio trasero de mi casa, ni siquiera vieron que alguien me trajo hasta allí…
Me bajo de mi auto y comienzo a caminar por el estacionamiento de la escuela, es el primer día y aunque haya pasado menos de una semana toda la jodida ciudad se enteró de la chica que fue mordida por los lobos en el bosque. Soy una especie de fenómeno ahora.
Las llaves de mi auto caen al piso y se deslizan bajo una camioneta, me agacho para intentar buscarla pero no las veo por ningún lado, genial, voy a llegar tarde mi primer día solo por mis llaves. Me levanto del suelo, me quito el pelo de la cara y…

-Creo que esto es tuyo. Dice un chico que nunca antes había visto.
-Emmm si, gracias, no podía encontrarlas…
-No te preocupes. Dice y luego sonríe
“No te preocupes”… Pienso… ¿De dónde vienen esas palabras? ¿Quién las dijo? Vuelvo a mirar al chico que se está yendo y le pregunto:
-Hey! Eh… Mi nombre es Megan, ¿Cómo te llamas?
Él se da vuelta y dice su nombre:
-Me llamo Hunter.

Y ahí veo sus ojos…


Sus ojos son amarillos…

sábado, 1 de agosto de 2015

Mascarada de Medianoche

-Jenna, realmente, no necesito más maquillaje. ¿Es una mascarada recuerdas?
-O querida amiga, el maquillaje es fundamental en todo tipo de fiestas, no importa si llevas una máscara, ¡Tienes que lucir hermosa!
-De acuerdo, has lo que quieras. Dije rendida ante la insistencia única de mi mejor amiga.
Sinceramente agradezco poder tener a Jenna conmigo, para todo lo que necesite, a pesar de que parezca sacada de alguna especie de hospital psiquiátrico, no la cambiaría por nada.
-Listo Luce, he terminado, ahora mírate.
Me levanto de la silla y me observo ante el espejo…Wao… Realmente luzco bonita, sí que sabe hacer un gran trabajo. Mis ojos verdes resaltan con el maquillaje mágico de mi amiga, mi vestido blanco se ajusta a mi cuerpo perfectamente y mi altura natural hace verme brillante. A mi lado, Jenna hace una exclamación exagerada simulando asombro.
-Esta noche encontrarás a tu príncipe azul… o rojo. Dice ella codeándome.
-Sigo preguntándome si es necesario usar estas mascaras. Digo mientras sostengo dos mascaras de utilería que combinan con nuestros vestidos.
-¡Por supuesto Luce! ¡Es la Mascarada de Medianoche! Todo el mundo asistirá y por nada del mundo te echarás atrás, ¿Oíste? Ahora camina conmigo, es hora.
Salimos de mi apartamento y afuera la noche es calurosa como todas las noches de Enero, pero se siente un aire extraño, cargado de electricidad, con la promesa de una tormenta y lluvia. Genial, la fiesta es en la otra punta de la ciudad.

Tomamos un taxi y comenzamos nuestro recorrido por las calles, vamos a una velocidad increíble, las luces son solo borrones ante mis ojos. Abro la ventanilla, dejo que el aire golpee mi rostro y respiro hondo, amo hacer eso, me hace sentir libre y fresca, sin ataduras, me hace sentir en casa, abro los ojos y vuelvo la vista hacia mi amiga.
-Cada vez que haces eso siento miedo Luce. ¿Estás pensando en terminar con tu vida acaso? Bromea Jenna mientras le indica al taxista por dónde ir.
Vuelvo mi rostro hacia afuera, y miro hacia el cielo, el cual está cubierto por algunas nubes, imagino la lluvia cayendo en la ciudad, y vuelvo a respirar hondo, en ese momento una gota cae sobre mi mejilla… Si, esta noche será distinta a las demás, lo presiento…

Llegamos al lugar donde será la mascarada, es un ambiente al aire libre donde ya puedo ver a muchos invitados por doquier, el lugar está decorado hermosamente y arriba la noche se cierne sobre nosotros,  la música está sonando y siento ganas increíbles de bailar.
-Al fin. Decimos ambas al mismo tiempo, cruzamos nuestras miradas y nos reímos solo por eso.
-Mi mascara. Dice ella.
Le doy la suya y yo me pongo la mía, y automáticamente me siento un misterio, anónima, me siento libre de ser yo sin pensar en que alguien me conoce. Entramos al predio y la gente parece multiplicarse a cada minuto. Es tiempo de bailar un poco…
Luego de una hora bailando al compás de la música, saludar a más amigas y evitar a algunos chicos molestos, vamos a buscar unos tragos, aunque sinceramente Jenna no necesita tomar más, ella trata de seguirme el paso sin tropezarse, se ve graciosa, no puedo contenerme y empiezo a reírme sin parar.
-¡No te rías maldita belleza latina! Grita ella también riéndose de sí misma.
Pasan dos horas más y la noche sigue siendo un show, hasta que siento urgencia por ir al baño. Pero cuando busco a Jenna a mi lado, ella no está.
-Genial Jenna, genial…

Hago mi camino al baño mientras busco a mi borracha amiga por todos lados. Entro al baño de damas y tampoco está allí. Perfecto. Momento después salgo del baño y continúo mi búsqueda, recorro todos los lugares posibles y media hora más tarde me rindo. Hay más de dos mil personas en este lugar, es casi imposible encontrarla. Miro al cielo y veo que hay más nubes que antes pero nada de lluvia. Siento una sed tremenda así que me dirijo a comprar un trago.
-Quiero algo fuerte. Le digo al barman, un tipo joven y alto de unos  veinte años. El chico sonríe y me guiña un ojo. Al instante me da un vaso con un líquido rojo sangre. Lo tomo sin pensar y enseguida me siento más liviana y con más energía de la normal. Salgo a la pista y comienzo a bailar con gente que ni siquiera conozco y pierdo completamente la noción del tiempo.
Todo va bien hasta que alguien habla por un micrófono, la voz me explota en los tímpanos  y de la nada vuelvo a estar totalmente despierta.
-Espero que todos estén pasándola excelente en esta noche especial. El tipo del micrófono deja de hablar por un momento mientras todo el público vitorea a su favor. Luego continúa hablando.
- Como todos saben, esta noche es conocida como la Mascarada de Medianoche, casualmente solo faltan diez minutos para que las campanas anuncien las doce, y como es dicho, antes de que ocurra esto, cada uno de ustedes debe conseguir una pareja, alguien con quien bailar la canción de la medianoche. Vamos, no me digan que son tímidos. Les deseo mucha suerte, y… quien dice, tal vez esta noche sea distinta…
-Distinta... Repito.

Todo el mundo se revoluciona a mi alrededor buscando desesperadamente una pareja antes de las doce, y yo, yo solo empiezo a caminar, no sé a dónde, solo camino  entre la gente, en un momento miro a mi alrededor y me doy cuenta de que estoy completamente perdida, no sé dónde está la entrada ni la salida, no sé ni siquiera donde esta Jenna, tengo que salir de aquí.
Me doy vuelta rápidamente para volver sobre mis pasos cuando choco contra un pecho duro frente a mí, levanto mi mirada para ver a su dueño y ahí el mundo se congela… no,  yo me congelo… Unos ojos celestes como el mar están clavados sobre los míos de una manera tan… no puedo describirlo, su mirada me atraviesa, me penetra de una manera sobrehumana. El chico tiene un pelo castaño oscuro y algo de barba en su rostro y su… Esperen. Él está sonriendo… su sonrisa es…indescriptiblemente bella. Mi respiración se vuelve superficial y siento que pierdo el equilibrio. A una velocidad increíble el usa sus fuertes brazos para sostenerme  por la cintura y volver a ubicarme donde estaba antes, cerca suyo, muy cerca…
-Soy Daniel. Dice el con una voz que me derrite.
-Luce. Digo yo incapaz de contener el calor en mis mejillas.
-Eh… ¿Quieres bailar? Es que ya son casi las doce y… bueno. De pronto parecía nervioso, como si yo pudiese llegar a rechazarlo.
-Claro. Digo sin vacilar.
Comenzamos a movernos de una manera mágica, yo bailo muy bien gracias a mis clases que tomo desde que tengo memoria, pero él es un Dios en la  forma en que se mueve, y jamás, pero jamás, despega sus ojos de los míos, y su media sonrisa, es todo para mí…

-Eres hermosa. Dice el, y yo me hago agua.
-Gracias, tú también lo eres. Digo al tiempo que suspiro.
Su sonrisa se hace aún más amplia, mostrando unos dientes dignos de publicidad, y sus brazos, fuertes, me sostienen con una determinación hermosa, reclamando su lugar, como si yo fuese suya, y el fuese mío…
Demasiado pronto, el cronometro de la pantalla gigante marca que solo queda un minuto para las doce.
-Solo queda un minuto. Digo mirándolo.
-Solo un minuto para que el baile termine, no estoy dispuesto a irme, no ahora, no después de haberte encontrado. Dice el, sus ojos parecieron brillar.
- Tampoco me iré a ningún lado Daniel.
-Sé que no Luce. Y vuelve a sonreírme, a mi…
Las campanas comenzaron a sonar, anunciando que la medianoche había llegado, al instante miles de fuegos artificiales vuelan al cielo y estallan en infinidad de colores, uno más bello que el anterior, y nosotros, nosotros solo bailamos y miramos al cielo.
Los colores terminan dando paso a la música que suena nuevamente dando continuidad al baile, pero a algo más. Sentía que había algo más. Vuelvo mi mirada hacia Daniel y lo descubro mirándome con esa intensidad tan propia en él, sentía que lo conocía de antes, mucho antes, sentía que nuestros lazos estaban atados fuertemente. El acerca su rostro al mío y dice:
-Sabía que esta noche sería distinta. Sabía que alguien me estaba esperando.
-También yo Daniel, lo sentí.

Eso fue todo…
Sus suaves labios se posan sobre los míos y siento una explosión en todo mi cuerpo, pero también en lo más profundo de mi ser, en mi alma, lo siento allí, palpitando, era mi corazón, que latía a gran velocidad. Nos besamos mientras la música sigue sonando, pero ahora solo somos nosotros, solo nuestro beso. Sabía que esta noche seria especial…
Entonces, algo frío aterriza en mi mejilla, ambos alzamos la vista al cielo, y es ahí cuando cae, lluvia, fresca y limpia cayendo sobre nosotros, no puedo evitar sonreír al cielo, miro a Daniel que también está sonriendo de esa manera hermosa, nuestras miradas se encuentran y siento una pasión que nuca antes sentí.
Nos besamos nuevamente, esta vez con una sensación más fuerte y hermosa, nos besamos mientras los demás bailan, mientras la lluvia nos moja, nos besamos sin que importe más nada.
-Sabía que te encontraría. Exclamo yo entre besos.
-Siempre te voy a encontrar Luce, siempre.


 Y una vez más, nos besamos…

viernes, 3 de julio de 2015

Ideales que matan

La siguiente revista cae sobre la pila en una esquina de la habitación haciendo un ruido sordo y hueco, como la mayoría de los pensamientos que flotaban en esa mansión.

Tamara tenía 15 años, y como toda chica tenía sus sueños, un amor, una historia interesante, una familia que la entienda, amigas y muchas cosas más.
Tamara, o Tami como les decían sus papas en un pobre intento de simular interés en su única hija, tenía un sueño que sobrepasaba todos los demás pensamientos existentes en la cabeza de una adolescente, un sueño que la perseguía, un sueño que no la dejaba dormir en las noches.
Tami quería tener el cuerpo perfecto, quería ser modelo y desfilar por las pasarelas de Europa.
Pero Tami tenía un problema, o al menos ella decía eso. Tami era gorda, y eso a ella la hacía infeliz. Demasiado…
Otra revista caía sobre las demás, a su derecha una cantidad considerable de imágenes recortadas. Imágenes en las que aparecían modelos cuyos nombres eran desconocidos, pero que para Tami, eran sus ídolas. ¿Acaso importaban sus nombres? No. Lo importante era que ellas podían ser modelos, porque ellas eran delgadas, pero Tami no…

Ella contorneaba con gran precisión  las cinturas de las modelos con su tijera color rosa con motivos de princesas, para luego pegarlas una por una en su mural de ídolas, el lugar que ella algún día deseaba ocupar.
Pero... Ese algún día… ¿Llegaría? ¿O pasaría sus días siendo ese monstruo sin forma? Sus pensamientos estaban fuera de control.
Tami miro su silueta en el espejo de su habitación, sus ojos celestes estaban rojos de tanto llorar… ¿Y donde estaban sus padres para consolarla? ¿Para decirle que todo iba a estar bien? Seguramente en alguna reunión de ricachones caretas donde nadie se conoce pero todos aparentan ser amables. Típica situación de familia adinerada.
No, no podía esperar, no podía soportar no usar esas bikinis que tanto había visto en las tiendas, no podía sacarse de la cabeza esos vestido esbeltos, no conseguís deja de pensar en esos jeans para cintura perfecta que tanto deseaba… Pero ella decía que tenía un problema, ella se veía gorda… y ella estaba cansada de eso… Era tiempo de tomar medidas.

Ciega de su locura por ser como sus ídolas, Tami se quitó la remera,  tomó las tijeras que estaban en la cama y agarró con su mano su vientre, o según ella, su exceso de grasa.
Un último respiro y Tami empezó su trabajo, cortó y cortó… Por suerte las tijeras tenían suficiente filo. El dolor que sentía no se asemejaba a nada, pero ella estaba segura que al final, ella sería feliz, al final, ella tendría su imagen perfecta…
Tami siguió cortando, la sangre corría por el piso frío de su habitación y las lágrimas por todo su rostro. Pero no se detuvo, ella cortó y cortó…
Ella podría ser de una vez por todas, delgada…
Al cabo de una hora, la empleada encontró a Tamara tirada en el suelo sobre un mar rojo y con las tijeras aun en sus manos. Sus ojos estaban abiertos, mirando a ningún lado…

Según la autopsia realizada, Tamara Styles de 15 años había muerto por pérdida masiva de sangre, la chica que quería ser modelo, la misma chica que había soñado una y otra vez con sus ideales se había suicidado, había cortado su propia carne sin temor alguno, solo con una cosa en su mente…


Ser delgada… Ser linda…

jueves, 4 de junio de 2015

Luz en la oscuridad

Tres… Dos… Uno… Respiro otra vez.
Tres… Dos… Uno… Cientos de gotas vuelven a caer sobre mí.
Tres… Dos… Unos… Abro mis ojos.

Estoy bajo una intensa lluvia de verano, y me encuentro… bueno no se bien dónde, si me preguntas como llegue hasta acá solo sé que camine y camine. Vengo desde muy lejos, mi historia es un misterio, mis seres queridos conocen solo una parte de mí, mi familia piensa que soy alguien normal, pero las cosas no son así…

Tres… Dos… Uno… Camino bajo una farola en la noche.
Tres… Dos… Uno… Esa misma farola estalla en mil pedazos.
Tres… Dos… Uno… Vuelvo a quedar en la oscuridad…

Siempre supe que no era del todo normal, siempre sentí las cosas de otro modo, siempre trate de ser normal, porque eso es lo que este mundo quiere, que seas parte del sistema, que seas un número más, siempre aparentado ser alguien que no soy, siempre viviendo la vida de alguien más. Todo iba bien hasta un día…

Tres… Dos… Uno… Cae un rayo.
Tres… Dos… Uno… Todo se ilumina.
Tres… Dos… Uno… Todo vuelve a la oscuridad.

Recuerdo aquel día en que todo explotó, todo se fue al carajo literalmente. Estaba en casa, o bueno mejor dicho mi antigua casa, porque ahora ya no tengo nada, o casi nada. Mi intento de vida seguía su rumbo hasta que alguien golpeó la puerta.
-Mama, todo está bien? Dije al abrir
-Hijo debes irte, están viniendo por vos.
Fue esa frase lo que cambio todo. En un plazo de treinta minutos Mama explico cosas que no sabía, cosas de las que siempre me pregunté, cosas mías, cosas que las personas normales no hacen, cosas que yo si hago… Y cosas que cierta gente quería.
Ahora debemos hacer una pausa y pensar… Que es la luz? Lo opuesto a la oscuridad, simple, bueno las cosas van más allá de eso, quienes producen luz? Como se genera? Porque? Simples preguntas no? Pero… que tengo que ver yo con todo esto?

Tres… Dos… Uno… Choco contra algo
Tres… Dos… Uno… Otro rayo cae lejos
Tres… Dos… Uno… Todo se ilumina

Qué harías si alguien te dijera que puede producir luz? Qué harías si alguien ilumina una habitación con solo el movimiento de sus dedos? Que harías si te encontraras con una persona así?

Tres… Dos… Uno… Muevo mis dedos hacia adelante
Tres… Dos… Uno… La calle se ilumina
Tres… Dos… Uno… Estoy cerca

Bueno, en simples palabras ese soy yo, un fenómeno que puede producir luz como y cuando guste, y ahora no tengo casa, amigos, familia, nada. Solo me queda una persona, una chica, mi chica.
Entonces, eso es lo que hice hasta el momento, me escondí, y que haces para esconder la luz? Pues fácil, estas en la oscuridad. Mientras más oscuridad mejor, mientras más oscuro este, menos podrán encontrarme.

Tres… Dos… Uno… Camino hasta la puerta de una casa
Tres… Dos… Uno… Golpeo tres veces
Tres… Dos… Uno… La puerta se abre y te veo.

Pasan tres eternos segundos hasta que me reconoces y creo por tu expresión que estas muy sorprendida.
-May… Digo.
-Facu… Decís.

Tres… Dos… Uno… Nos abrasamos fuertemente
Tres… Dos… Uno… Todo se ilumina
Tres… Dos… Uno… Se escuchan muchos disparos

Tres… Dos… Uno… Corremos a la oscuridad, y nuevamente, escapamos, pero esta vez estamos juntos… Por ahora…

viernes, 20 de marzo de 2015

Un Verano Eterno

Entonces hoy, a solo horas de que el momento llegue, a solo instantes de que el calor del sol se aleje, y el frío llegue y vuelva todo de un color gris y triste. Entonces hoy. A poco tiempo de que el verano termine, quiero contarles como fue el mío. Este escrito es sobre mí.

Es así, pensamos que las cosas buenas pasan muy rápido, pero la realidad es que esas cosas buenas de las que hablamos, esas cosas son momentos en que disfrutamos cada segundo sin importar nada, sin preocupaciones, sin miedos, sin tristezas, solo felicidad y risas. Es por eso que mi verano pasó con la velocidad de una estrella fugaz, fue solo un abrir y cerrar de ojos, fue un aroma de una flor lejana, fue la primera gota de lluvia, fue el primer rayo de sol y también el último, fue un instante. Pero fue el mejor instante de mi vida.
Por qué siento que debo hablar de este verano? o, por qué pienso que este verano en particular fue el mejor de todos? Bueno, por muchas cosas, o tal vez solo por una, o simplemente no tengo una razón para explicarlo, solo sé que fue lo mejor de todo, valió la pena esperar por él cada segundo del año, cada momento lo valió.

Este verano fue una puerta abierta, fue un regalo muy grande, fue abrir las ventanas y dejar que la luz y el calor entren, fue subir al auto e ir a la playa, fue zambullirse en el agua y descubrir un nuevo mundo, fue acampar con amigos y ver las estrellas, sin pensar en el futuro, sin pensar que tarde o temprano eso iba a terminar, solo disfrutando, solo sonriendo, fue jamás estar solo, ni siquiera en tus sueños. Este verano, fue tener fiestas y bailar a la luz de la luna, fue olvidarte completamente lo que es sentir frío, fue sentir el sol chocando con tu piel, fue inspirar y sentir el aroma a eso… a verano, este verano fue un nuevo comienzo, fue ver luces y flashes, fue pedir un deseo, fue rogar porque nunca se termine. Fue todo eso y más, mucho más.

Claro, debo también decir que también hubo momentos difíciles, momentos en que parece que estás perdido, momentos que no se disfrutan para nada. Pero de eso se trata no? Seria todo demasiado fácil si la vida fuese solo buena, para eso están esos desafíos, esos obstáculos, para mostrarnos que somos fuertes, y que podemos saltarlos y así seguir adelante.

Doy gracias a cada persona que formo parte de esto, a cada individuo que puso su grano de arena, a cada uno por vivir junto a mí el mejor verano de mi vida. El verano que merece ser repetido una y otra vez. Un verano único.
Entonces hoy, a solo horas de que termine, decido tomar una decisión. Decido creer, sentir o pensar, que nuestro verano no finaliza acá, no se termina con una fecha. Por qué debe terminar?  Por qué el frío llega? O solo porque fue impuesto así? Yo decido creer sentir o pensar, que nuestro verano sigue a nuestro lado, con ese sol y esas ganas de volver a repetir esas cosas del pasado.

Entonces hoy. Elijo decir que el verano, nuestro verano no se termina, Por qué? Porque es imposible dejar atrás esto, para nosotros fue eso, fue un verano para recordar, para nosotros fue, es y será un verano eterno.


Muchas gracias.